Llegando a finales del año 2007, creemos necesario puntualizar sobre algunos temas que hacen al futuro de la lucha llevada a cabo por los obreros del puerto. Intentando humildemente señalar algunas falencias o experiencias que esperamos sirvan al fortalecimiento de la clase trabajadora, en esta y en otras luchas, recordando que todos los que deben trabajar tienen los mismos intereses.
Llegaron los subsidios: Durante este último año pudimos ver, a través de las distintas medidas de lucha (corte de calles, piquetes en fábricas, marchas, etc.), o en las Asambleas desarrolladas para la toma de decisiones; que la justeza, la claridad, la permanencia del reclamo por la registración laboral, no fue acompañada la mayoría de las veces, de la cantidad de trabajadores suficientes. Y más aún si tomamos en cuenta que los trabajadores en negro son alrededor de 6.000 y la lucha constante sólo fue llevada por un núcleo de aproximadamente 200 personas.
Mal que nos pese, debemos reconocer que una gran parte de los mismos trabajadores afectados, se inclina por la indiferencia y comodidad, respecto a las condiciones de trabajo que les toca en suerte. Un sentimiento de bronca y tristeza invade a aquellos trabajadores que siempre lucharon, cuando ven que la gran masa de sus compañeros en actividad o no, sólo se acercan cuando se habla de la posibilidad de obtener un subsidio. Pero no es algo nuevo, ya sucedió años atrás con el reparto de bolsas de comida.
Además de la concientización para la lucha , hace falta pensar en el futuro, en el recurso, en las cuotas de captura, en las especies en extinción y en las nuevas especies que son pasibles de ser procesadas por la mano del hombre.
La cantidad de pescado para procesar es cada vez menor, las especies también varían. A esto se suma el procesamiento a bordo de los buques y la nula decisión del gobierno de priorizar el aprovisionamiento de materia prima para su procesamiento, y no su exportación sin valor agregado.
Sin quererlo, es el propio desarrollo de la producción a través de sus diferentes fases, la que une a los trabajadores en busca de sus intereses comunes. La modernización de los medios de producción (llámese barcos, nuevas plantas, etc); como la optimización de las fases o sistemas de producción (las nuevas especies a capturar deben ser sometidas a otro tipo de trabajo, debe proporcionarseles valor agregado no sólo ya con el fileteado); hacen que los trabajadores se empiecen a preocupar, no ya sólo por su blanqueo –que afirmamos es lo primario- sino por las nuevas modalidades de trabajo.
PERSPECTIVAS: Como venimos sosteniendo desde la O.T.M., una vez que las elecciones pasaron, la “tolerancia” por parte del gobierno se terminó: se desalojo de los trabajadores autoconvocados, de la sede de su Sindicato y se los proceso por usurpación; la militarización del Puerto continúa. Ya pasaron las Marchas a la Municipalidad, asambleas, discusiones en el seno de la clase, sufriendo amenazas verbales y físicas, teniendo en contra a los patrones, al Estado, a parte de sus mismos compañeros, registrados o no, ante la indiferencia de la sociedad y también de gran parte de la clase. Hoy hace más de 5 meses que estos trabajadores no tienen su fuente de trabajo, no tienen cómo procurarse los medios de su propia existencia, y siguen esperando.
UNION Y ORGANIZACIÓN!: Lo único que puede abrigar las esperanzas de los trabajadores y defender las conquistas que supieron conseguir es: la UNION Y ORGANIZACIÓN.
UNION: las cámaras patronales sí se unieron y enfrentaron, junto con sus aliados de poca monta los cooperativistas, a los asalariados. El Estado se une en todas sus facetas (intendente, consejo deliberante, órganos de represión, ministerio de trabajo, etc.), para defender los intereses de los empresarios.
Los trabajadores deben UNIRSE y dejar atrás divisiones ridículas, como la pertenencia a tal o cual empresa. Todos los trabajadores pertenecen a la misma clase, la unión para defender sus intereses es fundamental. La división es derrota segura.
ORGANIZACIÓN: la clase debe organizarse, agruparse, fortalecer el núcleo que se va formando, para resistir los momentos donde los trabajadores pasan a la “defensiva” ante los ataques del Estado y sus aliados. Y para esto es fundamental un Programa de Lucha, que contenga máximas y mínimas. Como venimos sosteniendo desde las publicaciones de la O.T.M. los trabajadores debemos prepararnos para conflictos cada vez más largos en el tiempo. La agudización en las contradicciones de clase, también se verá reflejada en la cada vez mayor dificultad en arrancar a la clase empresaria y al Estado, los beneficios o conquistas económicas.
jueves, 20 de diciembre de 2007
lunes, 5 de noviembre de 2007
REVOLUCIÓN RUSA: EPOPEYA DE LOS TRABAJADORES
El 7 de noviembre de 2007 se cumple el 90º aniversario de la revolución rusa. Se trató, indudablemente, del mayor acontecimiento político del siglo XX. A partir del triunfo de los obreros y campesinos rusos, dirigidos por el partido bolchevique, se comenzó a construir el primer Estado socialista del mundo. Al comienzo del siglo XX Rusia era el país donde con mayor violencia se habían agudizado las contradicciones sociales creándose una situación revolucionaria en la que obreros y campesinos no querían seguir soportando las privaciones y la explotación a la que eran sometidos no sólo por los terratenientes sino también por los capitalistas. El 80% de la población rusa estaba constituida por obreros y campesinos pobres y medios. El gobierno ruso estaba en manos de una autocracia en la que gobernaba un monarca absoluto con el título de Zar.
En febrero de 1917 comenzaron las manifestaciones obreras en Petrogrado. 90.000 obreros de 58 empresas abandonaron el trabajo mientras miles de mujeres se congregaron y reclamaron pan, el fin de la participación rusa en la Primera Guerra Mundial y el otorgamiento de derechos electorales. El 25 de febrero comenzó una huelga política general que paralizó la vida económica de la ciudad. El Zar ordenó reprimir la revuelta pero, lejos de ello, los soldados se unieron a los obreros. Los capitalistas se aprovecharon de la insurrección popular y reunidos en la Duma (Parlamento) del Estado Zarista se autoproclamaron Gobierno Provisional exigiendo la renuncia del Zar. A partir de allí convivió en Rusia un doble poder: por un lado, el Gobierno Provisional y por el otro los consejos (soviets) de obreros y campesinos. En ese marco Lenin (el principal dirigente bolchevique), lanzó la consigna de profundizar la revolución hasta hacerla socialista quitándole todo apoyo al gobierno provisional. Éste no resolvió ninguno de los principales problemas de la revolución: el problema de la guerra y la paz, el problema agrario, el problema obrero, la lucha contra el desbarajuste económico y el hambre.
Frente al creciente descontento popular la burguesía rusa desató una represión creciente y abierta. En ese contexto, el Comandante del Ejército (Kornilov), apoyado por los grandes capitalistas, emprendió en agosto con sus tropas una marcha sobre Petrogrado con el fin de implantar una dictadura militar en Rusia. Los bolcheviques organizaron la lucha contra Kornilov: las tropas revolucionarias sofocaron la sedición lo que provocó que aumentara el prestigio de los bolcheviques y que las masas comprendieran la verdadera naturaleza del Gobierno Provisional. A partir de allí se planificó la insurrección final: se constituyó la Guardia Roja integrada por destacamentos de obreros armados que se habían formado en las fábricas desde marzo de 1917. Los soldados se convencieron de que se proponían mantenerlos el cuarto invierno en el frente y empezaron a desertar masivamente. Los campesinos comenzaron a echar a los terratenientes, se apoderaban de la tierra y de los aperos y se los repartían. Mientras tanto los obreros tomaban las fábricas. La consigna fue una sola: “todo el poder a los soviets”. Durante el 7 de noviembre de 1917 una a una fueron cayendo las estructuras del poder burgués: la central de correos, la central eléctrica, el banco del Estado, la central telefónica, hasta finalmente ocupar el centro del poder político, el Palacio de Invierno. Los trabajadores rusos, dirigiendo a todo el pueblo, habían conquistado el poder. A partir de allí las tareas del poder popular serían enormes: acabar con la división de la sociedad en clases hostiles, abolir toda explotación del hombre por el hombre, organizar una economía nueva, socialista, y hacer la revolución cultural.
La Organización de Trabajadores Marplatenses rinde su homenaje a los hombres que protagonizaron aquella gesta y que nos marcaron el camino que todavía está pendiente de ser transitado: el de la organización de los trabajadores que permita conquistar el propio poder para liberar a la humanidad toda.
En febrero de 1917 comenzaron las manifestaciones obreras en Petrogrado. 90.000 obreros de 58 empresas abandonaron el trabajo mientras miles de mujeres se congregaron y reclamaron pan, el fin de la participación rusa en la Primera Guerra Mundial y el otorgamiento de derechos electorales. El 25 de febrero comenzó una huelga política general que paralizó la vida económica de la ciudad. El Zar ordenó reprimir la revuelta pero, lejos de ello, los soldados se unieron a los obreros. Los capitalistas se aprovecharon de la insurrección popular y reunidos en la Duma (Parlamento) del Estado Zarista se autoproclamaron Gobierno Provisional exigiendo la renuncia del Zar. A partir de allí convivió en Rusia un doble poder: por un lado, el Gobierno Provisional y por el otro los consejos (soviets) de obreros y campesinos. En ese marco Lenin (el principal dirigente bolchevique), lanzó la consigna de profundizar la revolución hasta hacerla socialista quitándole todo apoyo al gobierno provisional. Éste no resolvió ninguno de los principales problemas de la revolución: el problema de la guerra y la paz, el problema agrario, el problema obrero, la lucha contra el desbarajuste económico y el hambre.
Frente al creciente descontento popular la burguesía rusa desató una represión creciente y abierta. En ese contexto, el Comandante del Ejército (Kornilov), apoyado por los grandes capitalistas, emprendió en agosto con sus tropas una marcha sobre Petrogrado con el fin de implantar una dictadura militar en Rusia. Los bolcheviques organizaron la lucha contra Kornilov: las tropas revolucionarias sofocaron la sedición lo que provocó que aumentara el prestigio de los bolcheviques y que las masas comprendieran la verdadera naturaleza del Gobierno Provisional. A partir de allí se planificó la insurrección final: se constituyó la Guardia Roja integrada por destacamentos de obreros armados que se habían formado en las fábricas desde marzo de 1917. Los soldados se convencieron de que se proponían mantenerlos el cuarto invierno en el frente y empezaron a desertar masivamente. Los campesinos comenzaron a echar a los terratenientes, se apoderaban de la tierra y de los aperos y se los repartían. Mientras tanto los obreros tomaban las fábricas. La consigna fue una sola: “todo el poder a los soviets”. Durante el 7 de noviembre de 1917 una a una fueron cayendo las estructuras del poder burgués: la central de correos, la central eléctrica, el banco del Estado, la central telefónica, hasta finalmente ocupar el centro del poder político, el Palacio de Invierno. Los trabajadores rusos, dirigiendo a todo el pueblo, habían conquistado el poder. A partir de allí las tareas del poder popular serían enormes: acabar con la división de la sociedad en clases hostiles, abolir toda explotación del hombre por el hombre, organizar una economía nueva, socialista, y hacer la revolución cultural.
La Organización de Trabajadores Marplatenses rinde su homenaje a los hombres que protagonizaron aquella gesta y que nos marcaron el camino que todavía está pendiente de ser transitado: el de la organización de los trabajadores que permita conquistar el propio poder para liberar a la humanidad toda.
jueves, 25 de octubre de 2007
TRABAJADORES DE CABRALES S.A. EN LUCHA
Los trabajadores de Cabrales S.A., una de las firmas lideres en el mercado de café y te, se manifestaron el jueves 18 de octubre, en el acceso al Parque Industria de Batan, a unos 8 km. de la ciudad de Mar del Plata. Reclamaron que la empresa respete los derechos sindicales de los trabajadores, y que reconozca el encuadre de la actividad de los obreros dentro del gremio de la Alimentación y no, como venía haciendo hasta ahora, dentro del de los Empleados de Comercio, con los perjuicios económicos para los obreros que esto significa. Un compañero, que transportaba gomas para realizar el piquete, fue detenido y trasladado a la comisaría de la localidad de Batán por averiguación de antecedentes. Una vez más, el Estado pone al servicio de los patrones el aparato represivo para perseguir y detener a los trabajadores.
sábado, 20 de octubre de 2007
ELECCIONES
Las elecciones de octubre de 2007 representan, una vez más, la lucha entre facciones de la burguesía dentro del partido único del sistema, ya sea la UCR, el Partido Peronista en sus variantes Frente de la Victoria o FREJULI, el PRO, el ARI y el resto de los partidos que se presentan en las elecciones y nos ofrecen diferentes recetas, ya aplicadas y fracasadas. Por lo tanto, la táctica de las organizaciones obreras debe apuntar a neutralizar la maniobra y a construir una perspectiva propia.
En el momento en que la democracia burguesa se encuentra más devaluada que nunca, tenemos que encauzar y dar expresión política a ese nivel de conciencia.
Anular el voto, votar en blanco, introducir una boleta programática o promover el ausentismo electoral es la tarea inmediata. Contribuir a la construcción de una organización de los trabajadores es lo que nos debe ocupar los próximos años.
En el momento en que la democracia burguesa se encuentra más devaluada que nunca, tenemos que encauzar y dar expresión política a ese nivel de conciencia.
Anular el voto, votar en blanco, introducir una boleta programática o promover el ausentismo electoral es la tarea inmediata. Contribuir a la construcción de una organización de los trabajadores es lo que nos debe ocupar los próximos años.
-CONFLICTO EN EL PUERTO DE MAR DEL PLATA
Luego de tanto esperar, ya pasados varios días, demasiados, de los 100 días que los trabajadores del pescado y la patronal, Ministerio de Trabajo mediante, tenían como término para discutir y realizar la registración laboral tan anhelada; los trabajadores, con paciencia envidiable, seguían esperando y esperando.
Ninguno de ellos fue registrado hasta el día de hoy. La patronal, o lo que es lo mismo los cuatro grandes del puerto marplatense (GIORNO (Valastro), MOSCUZZA, SOLIMENO, BARILARI, y otros), no daban, ni dan ninguna muestra ni intenciones en ese sentido.
LA PATRONAL: reviste una solidez, que solo se comprende al descubrir detrás de sus espaldas, la complicidad del Estado en todas sus reparticiones (el intendente y consejo deliberante piden más policía y gendarmería para reprimir; el Ministerio de Trabajo sigue llamando a conciliar a las partes, cumpliendo el rol de desgastar a los trabajadores, esperanzándolos que con la próxima Audiencia, quizás la patronal se siente a discutir y más quizás aún, hayan recapacitado y avergonzados, con la cabeza gacha, les pidan perdón por 15 años de superexplotación laboral y de seguido los blanqueen a todos. Pero es sólo una posibilidad, la otra es que no se sienten a negociar, o que no reconozcan ningún vínculo laboral con los trabajadores, y puede ser también que nada de esto les de vergüenza, y que los 15 años de superexplotación, se extiendan un poquito más. En ese caso quédense tranquilos, que rigurosamente... los citaremos para una nueva audiencia.
EL S.O.I.P.: Como si fuera poco, los dirigentes del SOIP (Sindicato Obrero de la Industria del Pescado), solo representan a los obreros registrados o en blanco, y en forma recalcitrante afirman que de ninguna manera se decretará ningún paro del gremio, aduciendo que los trabajadores registrados no quieren ningún paro. Firmaron un Convenio Colectivo de Trabajo con la patronal, a espaldas de los trabajadores, el cual hecha por tierra casi todas las
conquistas que los trabajadores habían conseguido con el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) nº 161/75.
LOS TRABAJADORES: Desde el momento en que empezaron los benditos 100 días, pocos días después a la terminación de una lucha muy dura (nos referimos al corte de los accesos al puerto de Mar del Plata, por los trabajadores en negro, que duró varias semanas. Ya nos hemos referido en otra oportunidad al caso), los trabajadores por demás pacientes, esperan y esperan. Ocupación pacífica de su Sindicato, Marcha a la Municipalidad sin ser recibidos por nadie, asambleas, discusiones en el seno de la clase, sufriendo amenazas verbales y físicas, teniendo en contra a los patrones, al Estado, a parte de sus mismos compañeros registrados o no, ante la indiferencia de la sociedad y también de gran parte de sus mismos compañeros (los trabajadores en negro se cuentan por miles y sólo se mantienen en pie de lucha permanente, un núcleo de aproximadamente 150). Hoy hace más de tres meses que estos trabajadores no tienen su fuente de trabajo, no tienen de que manera digna procurarse los medios de su propia existencia, y siguen esperando.
El día, cuando los trabajadores pasaban por las calles del puerto, al encuentro de sus compañeros que sí se encontraban trabajando y con el objeto de disuadirlos para que se unan a la lucha, o por lo menos que no rompan la huelga que de hecho existía; dos personas dueñas de Cooperativas (sí, en Mar del Plata las cooperativas tienen dueño o patrón), dispararon, desde el interior de una ellas, a quemarropa sobre uno de los trabajadores. Lo hirieron de gravedad, y salvó su vida de casualidad, ya que la bala pasó a pocos milímetros de su corazón.
Ante esta situación, repasamos: meses sin trabajar, meses sin saber que suerte le deparará el destino a sus propias vidas y las de sus hijos, con el Ministerio fijando audiencias, con su sindicato en contra, con la soberbia de la patronal, con compañeros que prefieren seguir trabajando a escondidas y no
unirse a la lucha, y como si fuera poco recibiendo los tiros de los dueños de cooperativas; los trabajadores, por un día, demostraron su descontento.
Mientras se llevaban a su compañero al hospital, con un tiro en el pecho, ellos en una recorrida fugaz por el puerto, rompieron vidrios de
fabricas, rompieron 1 camioneta 4 x 4 de un patrón cooperativista, y algún que otro destrozo menor. De parte de ellos no salió ningún tiro de arma de fuego, nadie blandió ningún cuchillo a pesar de ser su herramienta de trabajo, ninguna persona fue ni siquiera herida por su descontento.
Pero las voces y actos en su contra no tardaron en llegar. El intendente, perteneciente a la “concertación Kirchnerista”, pidió y obtuvo 800 efectivos policiales, venidos de Bs As.. fueron días de ciudad sitiada por fuerzas policiales. Aún hoy, en cada marcha de los trabajadores por el puerto de la ciudad, puede observarse la vergonzosa escolta que hacen los numerosos soldados (muchas veces mayor al número de manifestantes), gendarmes de la paz y el orden social.
LA JUSTICIA: Sólo decir, tomando el caso del filetero baleado por los patrones cooperativistas, que la justicia se encarga de recordarnos el carácter de clase que posee. La justicia de Mar del Plata, a través del fiscal interviniente en la causa, traza la división entre ciudadanos y ciudadanos de segunda. Un tiro en el pecho, por una persona que deliberadamente disparó a otra con ese fin, se entendería en muchos casos configurado el delito de
tentativa de homicidio. Pero si la víctima es un “filetero”, como en este caso ocurre los fiscales se encargan de caratular la causa penal como “abuso de armas”. Cualquiera diría ¡Una locura!..., nosotros diremos: no, una injusticia muy lógica, de acuerdo al desarrollo de los hechos y a la actuación del Estado en el mismo.
Lo único que puede abrigar las esperanzas de los trabajadores y defender las conquistas que supieron conseguir es: la UNION Y ORGANIZACIÓN.
UNION: las cámaras patronales sí se unieron y enfrentaron, junto con sus aliados de poca monta los cooperativistas, a los asalariados. El Estado se une en todas sus facetas (intendente, consejo deliberante, órganos de represión, ministerio de trabajo, etc.), para defender los intereses de los empresarios.
Los trabajadores deben UNIRSE y dejar atrás divisiones ridículas, como la pertenencia a tal o cual empresa. Todos los trabajadores pertenecen a la misma la clase, la unión para defender sus intereses es fundamental. La división es derrota segura.
ORGANIZACIÓN: tener una DIRECCION, que sólo la puede dar una organización con referentes confiables, con probada experiencia en la lucha, con capacidad para guiar a la clase en su propio interés. A pesar de la presencia en el conflicto de varios partidos de izquierda, ninguno de ellos dirige a la clase. La organización no existe y está en los trabajadores crearla.
TENER UN PROGRAMA DE LUCHA: que contenga metas de máxima y de mínima, cuya persecución dependa de la fuerza exista de parte de los trabajadores. Hoy solo existe una meta de máxima: la registración laboral bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 161/75, ¿pero que pasa si no existe fuerza para conseguir ello?, ¿volverán a trabajar en cooperativa truchas? ¿no convendría como plan de mínima la negociación de otro CCT, que contenga mayores beneficios al CCT Pyme?. Los trabajadores debemos prepararnos para conflictos cada vez más largos en el tiempo. La agudización en las contradicciones de clase, también se verá reflejada en la cada vez mayor dificultad en arrancar a la clase empresaria, los beneficios o conquistas económicas.
Ninguno de ellos fue registrado hasta el día de hoy. La patronal, o lo que es lo mismo los cuatro grandes del puerto marplatense (GIORNO (Valastro), MOSCUZZA, SOLIMENO, BARILARI, y otros), no daban, ni dan ninguna muestra ni intenciones en ese sentido.
LA PATRONAL: reviste una solidez, que solo se comprende al descubrir detrás de sus espaldas, la complicidad del Estado en todas sus reparticiones (el intendente y consejo deliberante piden más policía y gendarmería para reprimir; el Ministerio de Trabajo sigue llamando a conciliar a las partes, cumpliendo el rol de desgastar a los trabajadores, esperanzándolos que con la próxima Audiencia, quizás la patronal se siente a discutir y más quizás aún, hayan recapacitado y avergonzados, con la cabeza gacha, les pidan perdón por 15 años de superexplotación laboral y de seguido los blanqueen a todos. Pero es sólo una posibilidad, la otra es que no se sienten a negociar, o que no reconozcan ningún vínculo laboral con los trabajadores, y puede ser también que nada de esto les de vergüenza, y que los 15 años de superexplotación, se extiendan un poquito más. En ese caso quédense tranquilos, que rigurosamente... los citaremos para una nueva audiencia.
EL S.O.I.P.: Como si fuera poco, los dirigentes del SOIP (Sindicato Obrero de la Industria del Pescado), solo representan a los obreros registrados o en blanco, y en forma recalcitrante afirman que de ninguna manera se decretará ningún paro del gremio, aduciendo que los trabajadores registrados no quieren ningún paro. Firmaron un Convenio Colectivo de Trabajo con la patronal, a espaldas de los trabajadores, el cual hecha por tierra casi todas las
conquistas que los trabajadores habían conseguido con el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) nº 161/75.
LOS TRABAJADORES: Desde el momento en que empezaron los benditos 100 días, pocos días después a la terminación de una lucha muy dura (nos referimos al corte de los accesos al puerto de Mar del Plata, por los trabajadores en negro, que duró varias semanas. Ya nos hemos referido en otra oportunidad al caso), los trabajadores por demás pacientes, esperan y esperan. Ocupación pacífica de su Sindicato, Marcha a la Municipalidad sin ser recibidos por nadie, asambleas, discusiones en el seno de la clase, sufriendo amenazas verbales y físicas, teniendo en contra a los patrones, al Estado, a parte de sus mismos compañeros registrados o no, ante la indiferencia de la sociedad y también de gran parte de sus mismos compañeros (los trabajadores en negro se cuentan por miles y sólo se mantienen en pie de lucha permanente, un núcleo de aproximadamente 150). Hoy hace más de tres meses que estos trabajadores no tienen su fuente de trabajo, no tienen de que manera digna procurarse los medios de su propia existencia, y siguen esperando.
El día, cuando los trabajadores pasaban por las calles del puerto, al encuentro de sus compañeros que sí se encontraban trabajando y con el objeto de disuadirlos para que se unan a la lucha, o por lo menos que no rompan la huelga que de hecho existía; dos personas dueñas de Cooperativas (sí, en Mar del Plata las cooperativas tienen dueño o patrón), dispararon, desde el interior de una ellas, a quemarropa sobre uno de los trabajadores. Lo hirieron de gravedad, y salvó su vida de casualidad, ya que la bala pasó a pocos milímetros de su corazón.
Ante esta situación, repasamos: meses sin trabajar, meses sin saber que suerte le deparará el destino a sus propias vidas y las de sus hijos, con el Ministerio fijando audiencias, con su sindicato en contra, con la soberbia de la patronal, con compañeros que prefieren seguir trabajando a escondidas y no
unirse a la lucha, y como si fuera poco recibiendo los tiros de los dueños de cooperativas; los trabajadores, por un día, demostraron su descontento.
Mientras se llevaban a su compañero al hospital, con un tiro en el pecho, ellos en una recorrida fugaz por el puerto, rompieron vidrios de
fabricas, rompieron 1 camioneta 4 x 4 de un patrón cooperativista, y algún que otro destrozo menor. De parte de ellos no salió ningún tiro de arma de fuego, nadie blandió ningún cuchillo a pesar de ser su herramienta de trabajo, ninguna persona fue ni siquiera herida por su descontento.
Pero las voces y actos en su contra no tardaron en llegar. El intendente, perteneciente a la “concertación Kirchnerista”, pidió y obtuvo 800 efectivos policiales, venidos de Bs As.. fueron días de ciudad sitiada por fuerzas policiales. Aún hoy, en cada marcha de los trabajadores por el puerto de la ciudad, puede observarse la vergonzosa escolta que hacen los numerosos soldados (muchas veces mayor al número de manifestantes), gendarmes de la paz y el orden social.
LA JUSTICIA: Sólo decir, tomando el caso del filetero baleado por los patrones cooperativistas, que la justicia se encarga de recordarnos el carácter de clase que posee. La justicia de Mar del Plata, a través del fiscal interviniente en la causa, traza la división entre ciudadanos y ciudadanos de segunda. Un tiro en el pecho, por una persona que deliberadamente disparó a otra con ese fin, se entendería en muchos casos configurado el delito de
tentativa de homicidio. Pero si la víctima es un “filetero”, como en este caso ocurre los fiscales se encargan de caratular la causa penal como “abuso de armas”. Cualquiera diría ¡Una locura!..., nosotros diremos: no, una injusticia muy lógica, de acuerdo al desarrollo de los hechos y a la actuación del Estado en el mismo.
Lo único que puede abrigar las esperanzas de los trabajadores y defender las conquistas que supieron conseguir es: la UNION Y ORGANIZACIÓN.
UNION: las cámaras patronales sí se unieron y enfrentaron, junto con sus aliados de poca monta los cooperativistas, a los asalariados. El Estado se une en todas sus facetas (intendente, consejo deliberante, órganos de represión, ministerio de trabajo, etc.), para defender los intereses de los empresarios.
Los trabajadores deben UNIRSE y dejar atrás divisiones ridículas, como la pertenencia a tal o cual empresa. Todos los trabajadores pertenecen a la misma la clase, la unión para defender sus intereses es fundamental. La división es derrota segura.
ORGANIZACIÓN: tener una DIRECCION, que sólo la puede dar una organización con referentes confiables, con probada experiencia en la lucha, con capacidad para guiar a la clase en su propio interés. A pesar de la presencia en el conflicto de varios partidos de izquierda, ninguno de ellos dirige a la clase. La organización no existe y está en los trabajadores crearla.
TENER UN PROGRAMA DE LUCHA: que contenga metas de máxima y de mínima, cuya persecución dependa de la fuerza exista de parte de los trabajadores. Hoy solo existe una meta de máxima: la registración laboral bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 161/75, ¿pero que pasa si no existe fuerza para conseguir ello?, ¿volverán a trabajar en cooperativa truchas? ¿no convendría como plan de mínima la negociación de otro CCT, que contenga mayores beneficios al CCT Pyme?. Los trabajadores debemos prepararnos para conflictos cada vez más largos en el tiempo. La agudización en las contradicciones de clase, también se verá reflejada en la cada vez mayor dificultad en arrancar a la clase empresaria, los beneficios o conquistas económicas.
jueves, 20 de septiembre de 2007
¿CÓMO SIGUE LA LUCHA DE LOS TRABAJADOES DEL PUERTO DE MAR DEL PLATA?
Ya pasaron más de 30 días, de los 100 días establecidos para registrar a los trabajadores del Puerto de Mar del Plata y los resultados están a la vista: despidos al por mayor y de registración ni se habla. Los conflictos se multiplican. Trabajadores de Arhepez, Moscuzza, Mardi, entre otros, bloquean los ingresos a las plantas luego de ser despedidos por las pseudos cooperativas que emplean estos frigoríficos. La policía ha reprimido estos cortes, deteniendo a trabajadores y rompiendo los piquetes.
Mientras tanto, la burocracia sindical (tanto el SOIP como la CTA), los empresarios y el Estado (Ministerio de Trabajo) siguen dilatando la discusión y jugando con la paciencia de los trabajadores.
A la vez, a espalda de los trabajadores, se está aplicando en muchas plantas un CCT, de junio de 2007 (Anexo al CCT 161/75 para las Pequeñas y Medianas Empresas), que viene a “legalizar” las condiciones denigrantes de los trabajadores. Y no sólo de los obreros de las pseudos cooperativas, ya que el CCT también afecta a los trabajadores que ya están registrados.
Mediante dicho convenio se pretende efectivizar a los obreros del pescado, pero no bajo relación de dependencia de los frigoríficos, verdaderos patrones de la pesca, sino bajo empresas fantasmas creadas por ellos mismos, y como si fuera poco, bajo el régimen de PyME.
Desde la Organización de Trabajadores Marplatenses sostenemos que los trabajadores del puerto de Mar del Plata, “cooperativizados” o efectivos, debemos unirnos, fortalecer una dirección con referentes confiables y tener un programa de lucha claro y concreto. Vemos que hay un germen de organización: se empieza a hablar de un delegado por planta, de reuniones entre las diferentes plantas. Pero para esto es fundamental el apoyo de las bases, porque las decisiones deben ser tomadas por los verdaderos protagonistas: los trabajadores del pescado.
En estos días, los trabajadores del pescado han decidido permanecer en la sede de su sindicato (SOIP) y utilizarlo para lo que desde hace tiempo que no se usa: organizarse para la lucha.
También fue utilizada la “bancas 25” como tribuna, que no es más que eso: una tribuna, sirve para difundir la problemática, pero sólo eso. No esperemos que los Concejales se comprometan con nuestra lucha: sus intereses son otros, los opuestos a los nuestros. La Municipalidad no representa los intereses del los trabajadores, una prueba de esto es que los diferentes gobiernos que han pasado por ahí, han hecho oídos sordos a los reclamos de la clase trabajadora. Tanto el gobierno Municipal, como el Provincial y Nacional permiten y acompañan a los empresarios explotadores.
Estamos en tiempos preelectorales y de campaña, y el Estado no ha aplicado todo su rigor represivo hacia los obreros en conflicto por “miedo” a mostrar una mala imagen. Pero debemos estar preparados, después de las elecciones de octubre no van a necesitar nuestros votos, no van a cuidar la imagen de “Estado comprensivo” y la represión no va tardar en llegar. Por todo esto, debemos fortalecer los pequeños grupos de trabajadores que se empiezan a formar, contactarnos entre las diferentes plantas y lograr una dirección conjunta: sólo los trabajadores pueden dirigir a los trabajadores. La verdadera fuerza esta en la clase obrera y esa fuerza es la que determinará el triunfo o la derrota de esta lucha.
Mientras tanto, la burocracia sindical (tanto el SOIP como la CTA), los empresarios y el Estado (Ministerio de Trabajo) siguen dilatando la discusión y jugando con la paciencia de los trabajadores.
A la vez, a espalda de los trabajadores, se está aplicando en muchas plantas un CCT, de junio de 2007 (Anexo al CCT 161/75 para las Pequeñas y Medianas Empresas), que viene a “legalizar” las condiciones denigrantes de los trabajadores. Y no sólo de los obreros de las pseudos cooperativas, ya que el CCT también afecta a los trabajadores que ya están registrados.
Mediante dicho convenio se pretende efectivizar a los obreros del pescado, pero no bajo relación de dependencia de los frigoríficos, verdaderos patrones de la pesca, sino bajo empresas fantasmas creadas por ellos mismos, y como si fuera poco, bajo el régimen de PyME.
Desde la Organización de Trabajadores Marplatenses sostenemos que los trabajadores del puerto de Mar del Plata, “cooperativizados” o efectivos, debemos unirnos, fortalecer una dirección con referentes confiables y tener un programa de lucha claro y concreto. Vemos que hay un germen de organización: se empieza a hablar de un delegado por planta, de reuniones entre las diferentes plantas. Pero para esto es fundamental el apoyo de las bases, porque las decisiones deben ser tomadas por los verdaderos protagonistas: los trabajadores del pescado.
En estos días, los trabajadores del pescado han decidido permanecer en la sede de su sindicato (SOIP) y utilizarlo para lo que desde hace tiempo que no se usa: organizarse para la lucha.
También fue utilizada la “bancas 25” como tribuna, que no es más que eso: una tribuna, sirve para difundir la problemática, pero sólo eso. No esperemos que los Concejales se comprometan con nuestra lucha: sus intereses son otros, los opuestos a los nuestros. La Municipalidad no representa los intereses del los trabajadores, una prueba de esto es que los diferentes gobiernos que han pasado por ahí, han hecho oídos sordos a los reclamos de la clase trabajadora. Tanto el gobierno Municipal, como el Provincial y Nacional permiten y acompañan a los empresarios explotadores.
Estamos en tiempos preelectorales y de campaña, y el Estado no ha aplicado todo su rigor represivo hacia los obreros en conflicto por “miedo” a mostrar una mala imagen. Pero debemos estar preparados, después de las elecciones de octubre no van a necesitar nuestros votos, no van a cuidar la imagen de “Estado comprensivo” y la represión no va tardar en llegar. Por todo esto, debemos fortalecer los pequeños grupos de trabajadores que se empiezan a formar, contactarnos entre las diferentes plantas y lograr una dirección conjunta: sólo los trabajadores pueden dirigir a los trabajadores. La verdadera fuerza esta en la clase obrera y esa fuerza es la que determinará el triunfo o la derrota de esta lucha.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
A LOS COMPAÑEROS DOCENTES
Los docentes de la República Argentina tenemos, desde la óptica de la Organización de Trabajadores Marplatenses, dos grandes cuestiones a resolver: la primera engloba los temas presupuestos, condiciones de trabajo y salario, y podemos decir que nos atañe a todos. La segunda, más profunda, y trascendente, remite al significado de la profesión en los tiempos que corren y podría resumirse en la pregunta ¿docentes para qué?, toda vez que, diariamente sufrimos las consecuencias de la extrema degradación moral, mental y física en la que se ven sumergidos nuestros niños y adolescentes; quedan, obviamente, excluidos de esta segunda cuestión todos aquellos que están conformes con el mundo en que viven.
Respecto del tema salarial es bueno recordar, aunque lastime nuestro orgullo, la vieja figura del burro y la zanahoria. No pocos compañeros creyeron, en marzo último, haber alcanzado la ansiada herbácea.
Cuatro meses de ininterrumpida transferencia de ingresos desde el bolsillo de los trabajadores hacia el bolsillo de los capitalistas –es decir de inflación- pulverizaron las ilusiones, y el básico tibiamente reclamado por entonces de 1200 pesos (que no se logró) es hoy una suma absolutamente depreciada. El segundo semestre augura nuevas luchas. La zanahoria ha vuelto a alejarse. Los docentes de la OTM creemos que hay que dar las batallas por el salario, pues de lo contrario nuestro empobrecimiento sería brutal, pero la mera lucha económica sin ideas, sin ambiciones políticas de clase, en suma sin querer cambiar esta sociedad capitalista que está descerebrando a nuestros jóvenes es engañosa, estupidiza nuestra inteligencia y, para colmo, a la larga se pierde.
Desde la OTM proponemos a los compañeros asalariados: organización, unidad, lucha y reflexión política conjunta para cambiar el papel del “burro” que nos asignan políticos y burócratas por el de locomotora que empuje hacia una sociedad en la cual las riquezas
materiales y culturales pertenezcan a sus auténticos creadores: los trabajadores.
Trabajadores Docentes en la OTM
Respecto del tema salarial es bueno recordar, aunque lastime nuestro orgullo, la vieja figura del burro y la zanahoria. No pocos compañeros creyeron, en marzo último, haber alcanzado la ansiada herbácea.
Cuatro meses de ininterrumpida transferencia de ingresos desde el bolsillo de los trabajadores hacia el bolsillo de los capitalistas –es decir de inflación- pulverizaron las ilusiones, y el básico tibiamente reclamado por entonces de 1200 pesos (que no se logró) es hoy una suma absolutamente depreciada. El segundo semestre augura nuevas luchas. La zanahoria ha vuelto a alejarse. Los docentes de la OTM creemos que hay que dar las batallas por el salario, pues de lo contrario nuestro empobrecimiento sería brutal, pero la mera lucha económica sin ideas, sin ambiciones políticas de clase, en suma sin querer cambiar esta sociedad capitalista que está descerebrando a nuestros jóvenes es engañosa, estupidiza nuestra inteligencia y, para colmo, a la larga se pierde.
Desde la OTM proponemos a los compañeros asalariados: organización, unidad, lucha y reflexión política conjunta para cambiar el papel del “burro” que nos asignan políticos y burócratas por el de locomotora que empuje hacia una sociedad en la cual las riquezas
materiales y culturales pertenezcan a sus auténticos creadores: los trabajadores.
Trabajadores Docentes en la OTM
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