jueves, 24 de febrero de 2011

TRABAJADOR = ESCLAVO

El Gobierno parece haber descubierto el trabajo esclavo. Y parece que el mismo se encuentra en el campo, en las explotaciones rurales.

Nadie, que se interese por cómo sobrevive la clase trabajadora puede desconocer la situación de los trabajadores rurales, con jornadas de sol a sol, sin franco, trabajando junto a sus familias, mujeres e hijos, en la recolección de la uva, en los olivares, juntando la papa, en los establecimientos yerbateros, cerealeras, en definitiva, en cualquier explotación rural. Esta situación no comenzó este año, viene de larga data.

Pal Gobierno verdaderamente le interesa la situación de los trabajadores rurales, o sólo es un motivo más para “pegarle” a la Mesa de Enlace y sus secuaces sindicalistas vende obreros (Uatre). Hasta ahora son meras denuncias. Si una multinacional como Nidera tiene 300 esclavos, una multa de la Afip es suficiente? Si el candidato a Gobernador por el Peronismo Federal en Salta tiene 400 esclavos, es suficiente labrar una par de actas? No tiene otros medios el Gobierno para sancionar estos delitos? O sólo amenaza con denuncia y más denuncia con el fin de posicionarse mejor en las discusiones por el reparto de la “torta” gigantesca que da el campo? Desde la OTM nos inclinamos por esta última opción: el Gobierno investiga” y denuncia un par de casos de trabajo esclavo rural, hasta que los sindicalistas corruptos y los patrones rurales vuelvan a ser aliados al Gobierno como antes de 2006. Un vez que los número cierren nuevamente, no habrá más trabajo esclavo en la tapa de los diarios.

¿Son los trabajadores rurales los únicos esclavizados? ¿Qué paso con los trabajadores textiles? ¿Y los trabajadores de la “pesca artesanal” de la costa de la Provincia de Buenos Aires? Pero, acaso existe el trabajo no esclavo?

Es cierto que los trabajadores vendemos nuestra fuerza de trabajo en diferentes condiciones, pero todos nosotros estamos obligados a venderla; dentro de este sistema estamos obligados a ser explotados. La única forma de que la situación de los trabajadores rurales, así como la situación del resto de la clase obrera en su conjunto cambie, es de la mano de la organización y de la lucha.

domingo, 20 de febrero de 2011

AUMENTO DEL TRANSPORTE PÚBLICO: EL ROBO IMPUNE

Nuevamente los trabajadores marplatenses hemos sufrido mansamente otro despojo a nuestros bolsillos. Confirmando que los gobiernos -en este caso el comunal- son juntas que administran los negocios de los empresarios, el intendente Pulti y su banda de cómplices obedeció las órdenes de los empresarios del transporte y aumentó 16 % el boleto que pasó a costar 2,10.

No es casual el momento elegido, así como en diciembre se aprovechó la proximidad de las fiestas para aumentar las tasas municipales y la tarifa de agua, esta vez se apresuran a aumentar el boleto antes de que comiencen las clases evitando, de esa manera, la oposición del estudiantado el cual siempre se pone al frente de la lucha contra el mismo.

Con excepción de algunos pequeños grupos de izquierda y movimientos sociales, es preocupante la inacción y el desinterés (en muchos casos complicidad) generalizado de sindicatos, partidos políticos, organizaciones sociales, sociedades de fomento etc.

¿Qué ocurre en tanto "por abajo"? ¿Acaso al pueblo trabajador marplatense no le interesa esta nueva estafa? Nada de eso; lo que hemos podido palpar es una mezcla de indignación e impotencia que hoy por hoy se queda en la puteada personal y la resignación que trae el acostumbramiento al paso de los días.

Nuestra conclusión es que los trabajadores no confían ya en las instituciones del sistema y mucho menos en sus dirigentes. Sin embargo la construcción de la herramienta que pueda conducir eficazmente, en la lucha, a los trabajadores, esa organización en la que la clase pueda confiar plenamente, parece lejana. Es posible, como ya ha ocurrido, que en algún momento, por atropellos como este que ha cometido la burguesía marplatense en estos días, el pueblo, hastiado, gane las calles, se juegue el pellejo y ,a la postre, su sacrificio resulte estéril.

Desde la OTM convocamos a la unidad y la lucha de los trabajadores, para recuperar nuestros sindicatos, de ser posible, o crear nuevos que representen nuestros intereses.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Soldati: arriba los pobres del mundo!


En los últimos días, cientos, si no miles, de trabajadores superexplotados, se han lanzado desesperadamente a la lucha por un lugar donde vivir, en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires. Se trata de parte de los trabajadores peor pagos, más expoliados y maltratados de la sociedad argentina. Hasta el momento esta batalla le ha costado a la clase cuatro muertos; la represión policial primero, y el accionar de bandas fascistas-racistas, posteriormente, han sido los ejecutantes físicos de estos crímenes. Sin embargo -¡qué duda cabe!- los máximos responsables son los conductores del Estado porteño y el "gobierno nacional y popular" quienes han intentado, mutuamente, hacerse pagar el costo político. Podrán engañar a unos cuantos, Aníbal Fernández y Macri, acusándose mutuamente, para nosotros son la misma basura con distinto discurso.

La marginalidad de una parte, cada vez más numerosa, del pueblo, los salarios de hambre, la estafa inflacionaria, el trabajo en negro, la represión y todos los sufimientos de los trabajadores son producidos por el Estado capitalista y sus representantes: presidenta, gobernador, intendente, legisladores, jueces y policías bajo la complaciente mirada de la burocracia sindical vendeobrera y corrupta.

Mientras tanto, el progresismo bobo, pequeñoburgués, seducido por los discursos izquierdoides de los peronistas K, canta y festeja en Plaza de Mayo en un festival oficial el "Día de los Derechos Humanos".


¡SOLIDARIDAD CON LOS COMPAÑEROS MÁS POBRES

Y EXPLOTADOS DE LA CLASE!

jueves, 2 de diciembre de 2010

INFLACIÓN

La inflación es el resultado de la disputa por la renta social. Al observar que los precios incorporan un componente relativo al salario y otro relativo a los lucros, hay un conflicto permanente entre el capital y el trabajo en el sentido de intentar ampliar siempre su participación relativa en la renta y, en consecuencia, en los precios. Sin embargo, aunque los dos grupos tienen mecanismos de protección, el grupo ligado a los lucros (capitalistas) tiene mayor poder de control sobre todo el proceso, ya que es él quien efectivamente fija los precios. La disputa por la apropiación de la renta termina reflejándose en el movimiento de precios: si los trabajadores consiguen aumentos de salarios, los capitalistas aumentan los precios para no perder posición relativa en su participación en el precio final del producto. Así, el conflicto por la apropiación de la renta entre trabajadores y capitalistas termina siendo resuelto vía aumento de precios.

Keynes comprendió que los salarios no podrían ajustarse automáticamente ante cambios en los precios: como todo contrato, se rediscute dentro de determinados plazos: cada seis meses, anualmente; a veces ni siquiera.

Aunque Keynes no lo consideró, su argumento se ve favorecido por el rol de las burocracias sindicales, que pueden poner límites a las aspiraciones de mejora salarial de los trabajadores, como viene sucediendo en los últimos años en Argentina, con los techos salariales impulsados por el jefe de la CGT, Hugo Moyano, para todos los gremios que le responden.

Keynes argumentaba que la poca flexibilidad de los salarios a la baja cuestionaba la validez de los postulados clásicos que suponían un ajuste automático de todos los precios (incluyendo los salarios) frente a los cambios en la demanda. Pero las implicancias que el propio Keynes destaca van más allá: si son inflexibles para bajar, por los mismos motivos lo son también para subir. Recortar el salario es algo que choca con la resistencia de los trabajadores. Pero cuando lo que baja es el salario real por la inflación, sin que varíe el salario nominal, el efecto es mucho más diluido y la respuesta es más tardía. La resistencia a la baja del salario por inflación, sólo puede realizarse a posteriori, cuando el salario real ya ha caído. Por eso Keynes veía que esto podría servir para "estimular a las empresas" que pueden así sostener o incluso aumentar sus ganancias en el marco de un proceso inflacionario.

Como vimos, Keynes destaca esto como un factor positivo, "afortunado" para la política económica. Esto puede permitir que aunque los salarios nominales aumenten, los salarios reales estén cayendo. Es decir, esto puede permitir hacer bajar el salario de manera indirecta, haciendo variar el salario real sin que cambie el salario nominal. Esto es exactamente lo que ha comenzado a suceder en Argentina: el salario real cae, aunque los trabajadores sigan consiguiendo aumentos nominales. La inflación es más alta que los aumentos salariales, y por eso se los devora.

En una situación como la actual en Argentina, donde el peso está permanentemente desvalorizándose, o sea compra cada vez menos bienes, es posible lo que en otras circunstancias podría ser más difícil: que los empresarios ganen en el proceso, aumentando sus precios más que los aumentos de salarios y de costos que tienen que soportar . Así las ganancias empresarias se transforman en estas condiciones en un factor inflacionario. Ha sido una decisión del kirchenrismo, con apoyo de Moyano, poner techo del 19% a las subas de salarios. Sólo gracias a los dibujos del Indec que mostró una inflación de 8.5% anual, estos aumentos aparecieron como una mejora del salario real.

Las variantes de mantener en marcha el crecimiento con una inflación controlada o de enfriar la economía, amenazan por igual los ingresos de los trabajadores, en beneficio de uno u otro sector económico. Lejos de esperar un "derrame" del crecimiento, o moderar expectativas salariales para evitar que se "derrumbe el crecimiento" como pide la presidenta Cristina Fernández, hoy para los trabajadores es fundamental salir a luchar por lo que el fuerte crecimiento de los últimos años les ha venido retaceando: salario igual a la canasta familiar con ajuste automático por la inflación, y fin del trabajo en negro. De lo contrario, se transformarán en la variable de ajuste para seguir sosteniendo un crecimiento "keynesiano".

Cuando se dice "habrá suba de precios porque ha habido aumento de salarios", se produce una inversión de los términos. Lo real en la vida de los trabajadores es que sus salarios se deprecian continuamente y que una vez al año se discute y acuerda un incremento, que nunca, ni en el mejor de los acuerdos para los trabajadores, logra compensar la pérdida de valor producida con anterioridad.

En resumen, la inflación es siempre la consecuencia de una puja por la distribución del ingreso, y el aumento de precios es siempre una decisión empresaria dirigida a obtener una mayor porción del ingreso nacional. En ese contexto, desde 1974 se pasó de una distribución del ingreso del 50% para retribuir al trabajo y el otro 50% para retribuir al capital, a una distribución para el año 2010 del 65% para el capital y del 35% para los trabajadores.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

TRABAJADORES DE BLOCKBUSTER

Una vez más los capitalistas pretenden que los obreros sean “solidarios” en las perdidas. Ante el desbarajuste financiero y comercial de la firma de alquiler de videos estadounidense, los trabajadores no sólo perdieron sus trabajos, sino que no percibieron los sueldos e indemnizaciones. Es por ello que que el local ubicado en la esquina de Belgrano e Hipólito Irigoyen se encuentra tomado por los ex empleados de Blockbuster. ¿Estará al tanto de la situación el Sindicato de Empleados de Comercio?

Desde la OTM nos solidarizamos con los despedidos e insistimos en la necesidad de construir, formar, crear una herramienta que verdaderamente represente los derechos de los trabajadores.

DESOCUPACIÓN SUPERIOR A LA MEDIA NACIONAL

Según los últimos datos del INDEC, Argentina cuenta con 7,5% de trabajadores desocupados y 8,8% de subocupados, lo que equivale a un número superior a los 3 millones de personas desocupadas y sobocupadas. La ciudad de Mar del Plata supo encabezar este triste ranking. Ahora, con un 8% de trabajadores desocupados se ubica por encima de la media nacional, pero por debajo de ciudades como Salta (11,5%), Río Cuarto, el Gran Paraná, Gran Catamarca y Gran Buenos Aires. A pesar de lo escalofriante de los números no debemos olvidar que los mismos fueron aportados por el super cuestionable y desacreditado INDEC.

TRABAJO EN NEGRO EN EL PUERTO MARPLATENSE

La explotación de los trabajadores de tierra del Puerto de Mar del Plata no se detiene: En un operativo de fiscalización del Ministerio de Trabajo, se registraron 28 establecimientos de procesamiento de pescado, de los cuales el 93% presentaron irregularidades.
Del mismo modo, detectaron que 578 (82 por ciento) de los 701 trabajadores relevados cumplen tareas de manera irregular. Esto no es más que una pequeña muestra de las condiciones de explotación de los trabajadores del Puerto de Mar del Plata: envasadoras, fileteros y demás trabajadores de tierra, prestan servicios en condiciones lamentables.

(Fuente: Agencia Télam)